La profesora Graciela A. Waks remitió una nota relacionada con la batalla de San Carlos que dice textualmente:
El 8 de marzo, se cumplieron 138 años de la batalla de San Carlos, acontecida en el actual territorio de Bolívar.
Son conocidos los acontecimientos producidos en días anteriores, posteriores y propiamente el ocho de marzo.
Pero todo esto narrado, analizado, y por qué no manipulado, por sólo una de las partes involucradas: El Estado argentino.
Este Estado que representaba el triunfo de la "civilización" europea, occidental y cristiana, sobre la "barbarie" de los pueblos originarios, preexistentes en miles de años, a la llegada de los invasores blancos del otro lado del océano. Pueblos que desarrollaron culturas avanzadísimas , y otras con menor grado de desarrollo; pero eran y son nuestras culturas originarias, las verdaderas, las propias, raíz de la cultura actual.
Sería muy saludable para la construcción del saber de los pueblos, y particularmente para el de Bolívar, conocer la mirada y la versión de las comunidades originarias. A través de ellos mismos, sin representantes que no necesitan.
La memoria ancestral y colectiva de sus culturas con la que resistieron y resisten desde hace 518 años los respalda y motiva para defender y dar a conocer su versión, en este caso, de este hecho en particular.
El 8 de marzo de 1872 en San Carlos, se enfrentaron dos culturas diametralmente opuestas por el dominio de la territorialidad de este espacio geográfico.
Adolfo Colombres (2004) sostiene que "…Un pueblo no alcanza el estado de civilización sumándose al proyecto de otro pueblo, sino tomando conciencia de su ser en el mundo, de su identidad y su especificidad cultural…"
También José Martí advirtió que …"el mismo golpe que paralizó al indígena, paralizó a América,… y que mientras éste no echase a andar de nuevo, tampoco lo haría América"…
En octubre del 2004, se realizó en nuestra ciudad el IV Foro Regional de Pueblos Indígenas. Aquí llegaron representantes de varias comunidades, entre ellos descendientes directos de los caciques Callvucura, Coli-queo, Pincen, entre otros, quienes luego de tres días de cónclave, emitieron el Pronunciamiento de San Carlos de Bolívar.
Para concluir, transcribo parte de este documento:
"Estamos aquí y hablamos. Transitamos por el camino que los otros llamaron de las Salinas Grandes. El espacio territorial que el wijka después de invadir, nombró San Carlos de Bolívar, el mismo lugar que el gran toki Kajfvukura se dispuso junto a su pueblo, nuestro pueblo originario mapuche, a liberarnos de las invasiones del Estado argentino. En este espacio en el que los nuestros afrontaron la fatalidad de tener que enfrentar la salvaje e injusta agresión wijka, continuamos la lucha que no terminó aquí.
"Nos pronunciamos en el mismo lugar, en el que durante todo el último siglo mirando el caos en el que nos colocó el invasor. Intentamos adaptarnos, sí, es cierto, en algunos casos lo intentamos. Pero nuestra vida nunca se rigió por el caos, nosotros no nos integramos a culturas desorientadas.
"La nuestra es sólida, firme. Una cultura milenaria, con identidad, que incluye una cosmovisión filosófica específica y concreta…
"Hoy los pueblos originarios nos pronunciamos desde aquí, el bastión donde el enemigo creyó vencernos. Aunque para convencerse tuvo que cerrar sus libros para no oír la voz de la historia que hoy lo juzga geno-cida con nuestras voces, nuestra palabras verdaderas que quisieron prohibirnos tantas veces.
"Hoy juzgamos la crueldad del Estado argentino y le decimos: ´estamos vivos, estamos en nuestro territorio, estamos luchando por nuestros derechos. Los llamamos a conversar´.
"Así nos pronunciamos…
"Maricci wew, maricci wew, maricci wew.
"¡Diez veces estamos vivos!
"¡Diez veces sostenemos nuestros derechos!
"¡Diez veces recuperaremos nuestro territorio!
"¡Diez veces nosotros!"