El Rojo perdió uno a cero frente a Lamadrid en Villa Devoto. Y no sólo porque llovió durante parte del partido, para Barracas fue una jornada opaca; su producción futbolística fue de mayor a menor y le permitió al local quedarse con una victoria justa.
Por segunda vez consecutiva Barracas se quedó con las manos vacías. En esta ocasión cayó en Villa Devoto -justo al lado de la cárcel- frente a General Lamadrid, por uno a cero. El único tanto del partido llegó a los 39 del primer tiempo, cuando las acciones de riesgo se sucedían en ambas áreas, en medio de un trámite de imprecisiones ocasionado lógicamente por el espantoso estado de la cancha. En realidad, el partido no debería haberse jugado; pero considerando el extenso viaje de Barracas, el árbitro Meineri (de floja tarea y decisiones erróneas al expulsar a Espíndola y López en el complemento) decidió que el partido se lleve a cabo bajo la lluvia, y en un terreno lleno de barro, donde no se podía hacer pie ni siquiera para caminar.
Pese a esos condiciona-mientos y partiendo de la base que ninguno de los dos apeló al juego brusco, hubo varias chances de gol que le dieron emotividad al partido. Todo lo referido a lo estilístico hubo que dejarlo de lado, mejor hacer la vista gorda y mirar las intenciones para no amargarse. Y en ese sentido, hubo bastante para contar empezando por un tiro libre de Netto que se estrelló en un palo, a los 7 minutos de juego. Desde los 20 hasta casi los 40, los dos equipos llegaron al arco rival, aunque fue el local el que pareció más compacto a la hora de atacar y de defenderse. El que cometiera el primer error entre el barro, podía pagarlo. Y fue Barracas, tras un corner, que al fracasar en su intento de despejar la pelota permitió a Lamadrid abrir la cuenta por intemedio del defensor Bojanich.
El complemento sirvió sólo para que el Carcelero justificara plenamente su triunfo. Tuvo dos oportunidades clarísimas en el inicio, y más tarde se dedicó a cuidar el arco pero sin resignar metros, ante la falta de ideas de Barracas. Para colmo, el Rojo sufrió dos injustas expulsiones debido a la mano demasiado rigurosa de Meineri. Con dos hombres menos, todo se le hizo cuesta arriba al equipo de Bolívar.
Síntesis
Lamadrid 1 – Barracas Bolívar 0
Estadio: «Enrique Sexto», de Lamadrid (V. Devoto).
Arbitro: Gastón Meineri (regular). Asistentes: Christian Martínez Cuenca y Juan Rusca.
Lamadrid: Hourcade; Reist, Pellegrino y Bojanich; Mambrín, Rossi, E. Pérez y More; Lescano, Gardarián y Raies. D.T.: Jorge Franzoni. Sup: Pacor y Pellizari.
Barracas: Saranzotti; Maggiorano, Corbera, Espíndola y Benítez; J. Pérez, Netto, Ruiz y López; Altobelli y Zaccardo. D.T.: Guillermo Panaro. Sup: Paulitti, Zírpoli, Lapenna y Sánchez.
Cambios en Lamadrid ST: 21´ Obregón por Gardarián, 45´ Saccani por Rossi y 47´ Aranda Gauto por Lescano.
Cambio en Barracas ST: 21´ Figueroa por Ruiz.
Gol: 39´ PT Gastón Bojanich (L).
Expulsados ST: 31´ Pedro Espíndola (B) y 43´Leonel López (B).
Sebastián Mesquida