El 27 de febrero, el TC Rioplatense correrá su fecha inaugural en La Plata. Bolívar tendría su representante con la presencia del auto que por ahora está en etapa de construcción, perteneciente a la peña «El 22».
El taller donde funciona la peña «El 22», hoy en día, parece una casa de repuestos. Ordenadas en estantes, reunidas en esquinas del galpón y colgadas de las paredes, aparecen distintas secciones y partes que, una vez reunidas a modo de rompecabezas, permitirán ver el flamante Ford que Luis Armando Mori conducirá en el campeonato 2005 del TC Rioplatense.
También está el «viejo Ford», aquel con el que el «Loco» y su grupo hicieron experiencia en el TC 4000, y que ahora está a la venta.
Allí se desenvuelve diariamente Luis. Su trabajo radica en ensamblar las piezas que con esfuerzo fueron adquiridas en Buenos Aires. En algunos casos se trata de elementos interesantes, construidos con el mismo material que se utiliza en la aviación, y forman una parte de todo lo nuevo que le presenta la categoría a la peña.
- Se ha hecho un trabajo espectacular. La peña se ha movido de manera increíble para juntar el presupuesto, y sobre el auto también se ha hecho un tarea muy importante, porque era un auto «virgen» y ya está prácticamente listo. En estos momentos estamos terminando muchos detalles, que son los que llevan más tiempo.
¿Cómo se concretó la idea de pasar a esta categoría?
- La veníamos charlando desde el año pasado, tratando de ver la posibilidad de ir al asfalto. Cuando faltaban dos o tres carreras para terminar el campeonato de TC 4000 decidimos terminar el auto con el reglamento del TC Rioplantense. Desde entonces nos pusimos a trabajar de lleno, con mucho más entusiasmo, y de alguna manera abandonamos el TC 4000 pensando en el futuro.
El Ford con el que corriste el año pasado sigue a la venta...
- Sí, aparecieron dos o tres candidatos pero todavía no se han decidido a comprarlo. Por lo tanto, el primero que llegue con la plata se lo llevará. Vamos a venderlo tal cual quedó del campeonato pasado.
Necesitan venderlo para cubrir parte del presupuesto nuevo, ¿no es así?
- En gran parte sí. Hay integrantes de la peña que han colaborado, que han puesto su dinero, y después se lo devolverá o se lo canjeará por publicidad. Se ha invertido realmente mucho en el nuevo auto.
¿Cuánto?
- Realmente no sé porque el que lleva los números es «Manino» (Mauricio Albanesse), pero se ha invertido bastante más allá de que hace un año y medio que estamos construyendo el auto.
¿De dónde lo trajeron?
- Era una carrocería común. Le hicimos la jaula en Roque Pérez; todo lo referente a la chapa lo manejó Reynaldo, quien hizo un trabajo bárbaro, y después trabajamos en forma grupal en todas las demás cosas que lleva el auto.
Tu tarea dentro del taller está destinada pura y exclusivamente al armado del auto...
- Sí, vengo todos los días a las 6.30 ó 7 de la mañana y me voy a las 11 de la noche. Estoy metiéndole horas al auto porque de lo contrario no vamos a llegar a tiempo. La carrera es en febrero y la idea es ir a probar antes.
¿Buscan consejos sobre el armado del auto, teniendo en cuenta que se trata de una categoría nueva para ustedes?
- En esto nunca terminamos de aprender. Ahora está asesorándome Roberto Barbera, un chasista amigo de La Plata que hace autos de TC y TC Pista, y también tiene algunos del TC Rioplatense. Además, siempre estoy en contacto con Pedro Dandler, que corre en el TC Pista, y será quien me dará una mano para probar el auto y me ayudará a ponerlo a punto, más que nada para acortar camino y achicar gastos. Haciendo todo solos, nos llevaría más tiempo.
¿En cuanto al motor recibirás consejos de Pedro?
- Escuchamos a todos y le damos la información a nuestro preparador, Carlitos Paternostro. El acepta lo que le decimos para llegar más rápido al mejor nivel posible.
¿Carlos tenía experiencia en este tipo de autos?
- En esta categoría no, pero ya ha trabajado con motores de 6 cilindros y los ha venido desarrollando. Le hemos dado toda nuestra confianza porque sabemos que puede hacerlo andar.
El 27 será la fecha del debut, en La Plata. ¿Te gustaría ir a probar a ese mismo escenario?
- Sí; todo depende del tiempo que tengamos porque vamos muy a contra reloj. Probar en La Plata sería lo ideal porque allí mismo vamos a correr. Junto a Pedro Dandler intentaremos hacer lo mejor posible.
Imaginamos que a medida que pasan los días, la expectativa de la peña va creciendo...
- Sí, a cada momento viene gente a mirar el auto porque está quedando muy bien. Inclusive hay gente de otras peñas de Bolívar que se está acercando y es muy lindo sentir el apoyo de todos. Queremos terminarlo lo antes posible para estar representando a Bolívar.
¿Sigue en pie la idea de comprar un colectivo para llevarlo a cada carrera?
- Sí; después de vender el auto compraríamos algún colectivo para armar un buen «circo» y estar bien organizados en cada carrera.
Personalmente, ¿qué pensás de esta nueva experiencia?
- Esto es algo muy lindo. Cuando empecé en el TC 4000 no pensé andar adelante; pero todo va llegando. Ahora se dio esta oportunidad y no voy a desaprovecharla. Puedo asegurar que siempre he dejado todo por el automovilismo y pienso seguir así, inclusive en el futuro me gustaría seguir avanzando de categoría.
Sebastián Mesquida