El piloto representante del Club de Planeadores local estableció lo que hasta el momento es el mejor registro en cuanto a velocidad en la Clase Mundo. Su intento tuvo lugar en el Chos Malal y fue homologado por la Federación Internacional.
Osvaldo Ferraro consiguió nada menos que un record mundial de vuelo a vela, y esto es una noticia que realmente llena de satisfacción a todos los que aman este deporte .
Ferraro logró la marca mundial con un planeador PW5, de la clase Mundo, la "World Class". Se trata de una monomarca, cuyo diseño es de origen polaco. En la búsqueda de este objetivo, Osvaldo se inclinó por el Chos Malal, sitio ubicado en la Cordillera de los Andes, y allí su promedio de velocidad fue de 136,92 km/h.
El record mundial, hasta entonces, estaba en poder del piloto de Estados Unidos Larry Pardue. Su promedio de velocidad había sido de 115,38 km/h.
Este importantísimo logro vuelve a ubicar a la Argentina en los primeros planos del vuelo a vela mundial, tal como lo hicieran los records de Rolf Hossinger, Ale Repicky y Horacio Miranda.
La IGS (Internacional Gliding Commssion), con sede en Laussane, Suiza, realizó un concurso en el que participaron más de cuarenta planeadores, y este planeador representante del Club de Planeadores de nuestra ciudad fue el ganador.
Osvaldo nos recibió en su casa, y mientras compartíamos una gaseosa, nos dio testimonios de esto que es algo maravilloso para nuestra ciudad y la Argentina.
Fue un logro realmente increíble...
- Hay veces que me cuesta darme cuenta que fue un record mundial y choco con la realidad: nadie en el mundo voló más rápido en un planeador Clase Mundo, lo cual en un momento te sorprende. Entrar en la página de la Federación Aeronáutica Internacional y ver que figura Argentina gracias a uno, es una emoción muy grande. Eso impacta bastante...
¿Cómo fue y dónde se realizó la prueba para obtener este record mundial?
- Esto no fue obra de la casualidad; no sólo se trata de un lugar donde las condiciones son muy buenas para volar, sino que yo hace cuatro años que vengo persiguiendo este objetivo deportivo. En algún momento fue un sueño; pero yo estaba convencido que lo podía hacer y pude lograrlo.
La prueba se realizó en Chos Malal, en la cordillera de Los Andes, un lugar hermoso enclavado en dicha cordillera. Allí se da un fenómeno muy particular en la honda honográfica.
Estoy muy satisfecho porque esto me llevó a aprender a volar de nuevo.
¿En qué fecha efectuaste el vuelo?
- Lo logré el 28 de noviembre del año pasado; pero la Federación Aeronáutica lo aprobó recién la semana pasada. Previamente hubo que hacer la tramitación de documentación, ya que tenemos nuestras cajas negras que permiten un análisis muy riguroso. Yo sabía que había hecho todo perfecto; pero hasta que no te aprueben todo estás muy expectante.
El vuelo a vela es una pasión...
- Seguro; yo vengo de una familia volovelística, donde los amigos de casa y mis amigos son pilotos de planeador, mi ahijado es hijo de un piloto de planeador, mi novia es piloto de planeador. La pasión me vino en la sangre, una de las emociones más fuertes pasan por uno mismo. Cuando me acuerdo de mi "viejo", de mi madre en sus años jóvenes en el club, esa es la parte más impactante.
¿El Club Planeadores siempre estuvo a tu lado?
- Soy un eterno agradecido al Club Planeadores Bolívar, es sinigual. Conozco muchas instituciones de Argentina y del mundo, pero esta institución es distinta, me animo a decir que es mejor, si no hubiera tenido el apoyo de este club, esto no hubiera sido posible.
Me demostraron una confianza enorme al prestarme un planeador para ir a volar a la cordillera, lo cual es más peligroso. Esto me llevó años de estudios; me he metido en pruebas de cámaras hipobáricas para ver cómo funciona la altura, volar entre cinco y diez mil metros muerto de frío, con oxígeno... Todo es nuevo, pero de a poco nos vamos arrimando a la cordillera.
En otros lugares se verán sorprendidos por tu record...
- Sin duda, porque Argentina no es un país con tanta tradición en el vuelo a vela. En esto hay mucho sacrificio, no se tiene apoyo de autoridades, este es un deporte amateur, no generamos dinero y ese es nuestro problema. Pero eso te hace valorar el esfuerzo, además contamos con nuestras ganas personales y siempre reina la camaradería.
Creo que el Club está pasando un excelente momento desde el punto de vista deportivo.
En tres años hemos tenido excelentes resultados: el campeonato de Marcelo Lanzinetti, las posiciones de los que participaron en Gonzáles Cháves, que si bien no ganaron fueron estupendas sus perfomances, y ahora un record mundial.
Hoy en día abrimos el hangar y tenemos cinco planeadores. Uno de Fittipaldi, campeón nacional en 1979; otro de Marcelo Lanzinetti, campeón nacional en 2003, y otro que es record mundial. Estamos llenos de orgullo de tener el club que tenemos.
¿Has tenido relación con muy buenos pilotos de otros países?
-Sí, por ejemplo con Klauf Olman, un piloto alemán que es recordman mundial y tiene 3008 kilómetros de vuelo. He volado con él en varias ocasiones, y el aprendizaje ha sido mucho. Lo que te pueden transmitir los que saben te sirve, lo que ocurre es que el vuelo a vela en Argentina "explotó" y los que estamos fanatizados con la cordillera hemos sido el contacto con la gente de afuera. Por ejemplo, soy amigo de Tim Fosel, alguien que está dando la vuelta al mundo en solitario.
El vuelo a vela es lo mío, y ahora tengo esta trascendencia mundial; creo que si Argentina se encierra en los conocimientos propios le faltará progreso, por eso los pilotos extranjeros pueden aportar mucho. Hace veintiún días estuve volando con un piloto austriaco de 1.400 kilómetros en La Patagonia y para mí fue algo espectacular.
¿Te sentís solo arriba y abajo?
-Este deporte es muy atípico. Cuando terminé la prueba yo ya sabía que era record del mundo y todavía me faltaban 40 minutos para volver al aeródromo. Hay deportes en los que la explosión es más espontánea, si hacés un gol te podés abrazar con un compañero, pero en esta disciplina hacés un record mundial y no tenés con quién abrazarte. Es muy especial el vuelo a vela.
Es un deporte en el cualquiera puede venir. Es gratuito entrar, preguntar y después de los resultados que hay puede llegar a ser un deporte que se acompañe en Bolívar. Lo importante es lo potencial, ahora tenemos campeones nacionales y un record del mundo, no son cosas menores para una ciudad por la cual siento un tremendo orgullo.
Hace 20 años que vivo afuera, pero soy bolivarense y vuelo para el Club de Planeadores de Bolívar; siempre llevo a la ciudad como estandarte.
Tenés agradecimientos...
- Para el Club de Planeadores en primer lugar: los que pasaron, los que están y los que vendrán. Entre los que estuvieron no puedo olvidar a mi padre. Además, hubo empresas locales que me apoyaron mucho: Speedway Motors fundamentalmente, Catalpa Agropecuaria, Lagash, una empresa de Rosario, que es la Agencia Los Dos chinos, y a La Mañana, ya que gracias a ustedes se da a conocer este deporte y eso es muy bueno.
Alberto Monte