Tres de los cuatro bolivarenses que compitieron brindaron precisiones de la prueba.
Más de trescientos atletas participaron el domingo en la cuarta edición de la Ultra Maratón «60 km. Internacionales de Cascallares», jornada que desarrolló en la localidad bonaerense de Moreno.
Además de la distancia que le da el nombre a la prueba se realizaron también competencias de 10 y 30 kilómetros, todas sobre un circuito -certificado- de 10 kilómetros. En cada una de las categorías hubo atletas bolivarenses participantes, cumpliendo todos con una gran labor.
Julio Morales fue el ganador, con un tiempo espectacular de 4h 21' 31'', bajando en 7 minutos el récord del circuito que estaba en poder de Ivan Recavarren desde hace dos años. El segundo lugar lo hizo Ramiro Ferreyra, el joven ganador de los 100 kilómetros de Olavarría quien, con un tiempo de 4h 26' 36'', también bajó el récord de este circuito en dos minutos. En tercer lugar cruzó la meta Rodolfo Rossi, con un tiempo de 4h 31' 57''. El cuarto ubicado, con una brillante actuación, fue Leonardo Sosa (Bolívar), con un tiempo de 4h 37' 39''. El segundo bolivarense en animarse a la distancia de 60 kilómetros fue Alfredo Bruno, onceavo en la general, con un tiempo de 5h 14' 18''.
En los 30 kilómetros los tres primeros caballeros fueron Victor Andrade, Jorge Toffani y Juan Cejas (Bolívar), quien cumplió con un tiempo de 2h 2'. Por su parte y en los 10 kilómetros, Nicolás Cuevas fue segundo en la general, con 38' 20''.
A su regreso, conversamos con tres de ellos.
Alfredo Bruno
¿Cómo te resultó la carrera?
- Fue muy dura. Después de terminarla pensaba en no correr más esta distancia pero luego de descansar un poco ya no pensaba con tanta convicción al respecto.
Pese a las seis vueltas, el circuito no presentó complicaciones...
- El circuito era realmente muy lindo, lástima que tuvimos que repetirlo tantas veces y eso cansó un poco. Era muy vistoso, transitaba la costa del río Reconquista durante unos 5 kilómetros, luego pasaba por un boulevard muy lindo, toma una avenida con rambla al medio, con arboleda. El día no se prestó, hubo mucha humedad, y eso impidió disfrutarlo más; en dos oportunidades cayó un pequeño chaparrón.
¿Cómo se alimentaron durante la prueba?
- Lo que más se usó fue gel, bananas y naranjas. También tomamos mucha Coca Cola, a partir del kilómetro 35 más o menos.
La cantidad de abandonos que hubo marcan la complejidad de la prueba y realzan el mérito de haberla completado...
- Cuando dejaron los 30 primeros atletas, en los 10 kilómetros del circuito quedamos dispersos unos 40 corredores y prácticamente no nos veíamos. Había una distancia de más de 1000 metros entre atleta y atleta.
¿Cómo te sentís ahora y cómo vas a encarar estos próximos días?
- Hasta el lunes me dolían mucho los músculos, ahora ya no tanto. En la semana voy a salir a caminar un poco, andar un poco en bicicleta para ablandarme y sobre el fin de semana comenzar a trotar.
¿Próximas competencias?
- Mi meta es correr los 42 kilómetros de Buenos Aires, en octubre.
Quiero agradecer a todos los muchachos con los que viajamos: Juan Cejas, Nicolás Cuevas y Leonardo Sosa, y a mi hijo que es quien me da la motivación para competir y las fuerzas para seguir corriendo.
Leonardo Sosa
Una gran actuación...
- Por suerte, salió todo bien para todos. En lo personal estoy muy conforme, pese a no haber podido entrenar como quería tuve muy buenos resultados.
¿Hubo algún momento en el que se hizo más complicada la carrera?
- Hasta los 30 kilómetros no iba conforme con mi rendimiento, y es una sensación fea la que se genera porque uno va con fuerzas, cuidándote, relajado, con temor a no llegar. Ahí me asistió Nicolás, y cuando pasé esa distancia le dije “ahora sí soy Leo, me estoy enloqueciendo”, ahí me mentalicé como un competidor.
Después, se me puso difícil entre los 45 y los 48 kilómetros, ahí me vine un poquito abajo y después me recuperé, y corrí con buen ritmo.
Pasaste la meta de los 42 kilómetros, la de los 60, ¿tenés nuevas distancias por superar?
- Mi meta hoy es poder correr los 100 kilómetros, a eso aspiro. Querría poder hacerlo este año, pero tengo un compromiso con Nicolás porque son muchas las manos que me ha dado él en el deporte, tengo una deuda moral, y quiero compensarlo corriendo la última fecha de la carrera de aventura por equipos –de la que ya participamos juntos en la fecha pasada- que se hará en octubre.
Luego veré el año que viene si puedo correr otra de 60 y también los 100.
¿Tuviste algún “mano a mano” con otro competidor?
Sí. En realidad no sabía en que puesto iba, porque se largaron las tres distancias juntas. Y llegó un momento que le sacábamos una vuelta a los de 30 kilómetros, llegué a sacarle dos vueltas a los de 60; pasás gente y no sabés en que puesto estás.
Cuando entro en la sexta vuelta -Nicolás se queda llenando la caramañola con agua- me dicen que iba en la sexta colocación, cosa que no podía creer más allá de que sabía que iba bien. En el kilómetro 53 más o menos, Nicolás me muestra que delante de mí iba el uruguayo que ganó el año pasado. Eso me dio una motivación extra e intenté alcanzarlo; noté que le iba descontando, y lo pasé en el kilómetro 55. Enseguida Nicolás me dice que a unos 50 metros adelante iba el cuarto, así que seguí con la misma fuerza hasta pasarlo.
Cuando paso al cuarto me supera rápidamente el uruguayo, pero Nicolás me tranquiliza y me dice que se iba a quedar sin físico. Seguí, y salió tal lo previsto, en los 57 lo pasé otra vez.
A esa altura tenía resto como para seguir a ese ritmo, e incluso un poquito más fuerte. Apareció otro competidor detrás de mí que comenzó a acercarse, aunque Nicolás me decía que no me iba a complicar. Y así fue, pude mantener el ritmo y conservar el cuarto puesto (N. del R.: a partir del kilómetro 30, los atletas que corrían la distancia mayor podían tener acompañamiento, función que cumplió Nicolás Cuevas con Leonardo Sosa).
Jamás me hubiese imaginado pasar a dos competidores en los kilómetros finales y llegar con fuerzas.
¿Cómo te sentís físicamente?
- Me duelen las piernas, pero casi como en una de 42 kilómetros. Pensé que iba a estar mucho más dolorido, felizmente no tengo ninguna ampolla, así que estoy muy contento.
Quisiera agradecerle a Alfredo (Bruno), que fue quien nos llevó; a los Cuevas, padre e hijo; al SUEC; a toda la gente de Bolívar que me apoya; a mis padres; a mis suegros y en especial a mi señora, que es la que más me aguanta.
Juan Cejas
¿Cómo analizás tu performance?
- Bien, dentro de todo porque el tiempo no acompañó, hubo una humedad bastante grande –que por supuesto la notaron mucho más los chicos que corrieron los 60 kilómetros- que después fue el comentario. Llovió en parte de la competencia, pero son circunstancias que se dan.
Me quedo conforme con el trabajo realizado; iba con la idea de hacer dos horas o un poquito menos pero no tardé mucho más, fueron dos horas y dos minutos. Me deja con buenas perspectivas para mi próximo objetivo: los 42 kilómetros de Buenos Aires. Los 30 kilómetros eran preparatorios y estamos bien encaminados.
Lograste una muy buena clasificación tanto en la general como en tu categoría…
- Sí, digamos que sí. Un tercer puesto en la general fue un resultado que se dio, pero ese no era el objetivo. Hubo un par de competencias importantes en la zona, como la Maratón de Saladillo, en la que estuvieron presentes toda la Elite del atletismo argentino, y no fueron a Cascallares. Por eso el tercer puesto no creo que sea los más importante en este caso; corrí a un ritmo parejo, que es lo que estoy buscando y eso es lo que valoro.
Lo mismo vale para el primer lugar en mi categoría. Sirve como motivación, pero lo dejo en un segundo plano.
¿Es mejor correr varias vueltas en circuitos cortos o hacerlo en circuitos largos?
- Yo he tenido oportunidad de correr los 42 kilómetros en dos vueltas y realmente se pone difícil. Así que tres vueltas de 10 kilómetros también es duro, hay que “trabajar mucho con la cabeza”, lo metal es muy importante por el desgaste que puede ocasionar más allá de uno se sienta bien en lo físico. Prefiero una sola vuelta.
Pero distancias tan largas es muy complicado para hacerlas de otra manera. De todos modos, el circuito fue relativamente entretenido; se fue poniendo más bravo a medida que fuimos quedando menos competidores.
Antes de la maratón de Buenos aires, vas a competir en alguna otra prueba?
- Sí, en agosto hay una competencia de 15 kilómetros en Mar del Plata, donde creo que va a estar presente la peña; y el 11 de septiembre estaría la Media Maratón de Buenos Aires, esa sería la última prueba antes de los 42 kilómetros. También está el compromiso con la gente del SUEC, que será el 28 de septiembre seguramente. Ahí pararía.
Quisiera agradecer al diario por estar siempre acompañando a los atletas bolivarenses.
Alberto Monte - Virginia Grecco