El director técnico de la selección argentina apunta al futuro y cree en los jugadores jóvenes.
Cuando una gran cantidad de chicos pugnaba porque los jugadores de la Selección Argentina les firmara un autógrafo para guardarlo como un gran recuadro, La Mañana se fue a un costado de la cancha y pudo dialogar con quien hoy es el DT del combinado nacional.
Muy amable, Jon Uriarte no solo se refirió a este encuentro sino al futuro de esta selección y dio explicaciones muy graficas sobre todo este proyecto que están llevando a cabo.
El que haya muchos jóvenes en la selección, ¿obedece a un trabajo a futuro o a un trabajo de cara a la Liga Mundial?
- Nosotros planteamos que queríamos tener en la selección argentina a los mejores jugadores, pero también teníamos que estar comprometidos para desarrollar jugadores a nivel internacional. Nuestro país tiene la conquista de esta Liga Argentina pero a nuestros clubes les cuesta mucho introducir los jugadores a la competencia internacional y ahí la selección tiene que tener un rol protagónico y eso lo que estamos haciendo en esta época.
¿Qué fue lo más destacado del equipo ante Estados Unidos?
- El equipo está jugando con mucho compromiso, tratando de evolucionar en varias áreas; tenemos que mejorar tanto técnicamente como en la continuidad de esas ideas.
¿Qué significa la vuelta de un grande como Javier Weber a la Liga Nacional?
- Tener un profesional de primera línea en un proyecto como el de Bolívar es fundamental, es una alegría tener a alguien de esas características.
¿Cómo pensás traspolar la experiencia en Australia a la Argentina?
- Estados Unidos, de la misma manera que Australia, planifica por ciclos olímpicos; se hace más fácil en los países de ellos, acá es más difícil, pero de todas maneras ellos van previendo los jugadores a futuro.
En esta gira ellos están introduciendo algunos jugadores que recién van a estar tenidos en cuenta dentro de cuatro años; nosotros hoy estamos aquí iniciando un ciclo olímpico con dos armadores de 18 y 21 años.
Por dar un ejemplo, la transición entre Weber y Ferraro. No hemos previsto como movimiento quien iba a tener hoy 25 ó 27 años con una experiencia y capacidad para remplazarlos a nivel internacional. Este tipo de visiones que tiene el mundo anglosajón de planificar en el mediano plazo, es algo que intentaremos aportar desde nuestro lugar al voley argentino.
¿Cómo viste el recibimiento de Bolívar hacia todo el equipo?
- La llega de esta ciudad al voley ha enriquecido todo este movimiento y siempre venir a Bolívar es una gran alegría.
¿Cómo ves el material técnico que te encontraste cuando llegaste a la selección, después de haber estado muchos años afuera?
- Hace unos años atrás, que un grupo que estuviera compitiendo, sin demasiada experiencia internacional, de esta manera, con potencias de orden mundial, era casi impensado. Ese es un gran merito de los clubes y de los entrenadores de la Liga Argentina, que nos da lugar a los que estamos dirigiendo la selección y una base muy distinta a la que teníamos 20 años atrás.
Pensando en el Mundial, ¿nos tenemos que ilusionar frente al televisor?
- La Argentina saldrá a ganar cada partido uno por uno y al final tiraremos las cuentas; no podemos hacernos los distraídos por que está Brasil en la zona, que es un equipo consolidado y que ha ganado todo en los últimos cinco años. Eso no quita que la actitud de la Argentina es la que viene demostrando en cada partido desde que estamos trabajando en este año.
Milinkovic, Ferraro y Elgueta ¿serán tenidos en cuenta por el técnico de la selección?
- Milinkovic está convocado, Ferraro y Elgueta no; son jugadores que le han dado muchísimo al voley argentino, pero hay que dar lugar a nuevos jugadores y pensar en el futuro. Ambos son jugadores de 37 y 38 años, y hay que entrar a pensar en quien los va a remplazar. En un seleccionado cuando entra en la cancha las oportunidades son para seis, en este inicio de un proceso le tratamos de dar posibilidades a los más jóvenes y en los momentos claves trataremos de evaluar quienes son los que tienen que estar.
Alberto Monte