GRAL. LAMADRID 1 - BARRACAS BOLIVAR 0 / OPINIONES
Para Barracas no se jugó bien pero la cancha influyó.
Resultó adversa la excursión de Barracas a Villa Devoto, donde enfrentó a General Lamadrid el sábado por la tarde. En una jornada lluviosa, gris, el Rojo no logró nunca hacer pie en el terreno de juego ni establecer una idea clara de juego. El mal estado de la cancha, sus dimensiones pequeñas, la presión y el orden de Lamadrid, y hasta un poco de mala suerte le jugaron en contra al conjunto de Panaro, que perdió uno a cero y con esta segunda derrota consecutiva termina jugando la primera fase sin nada importante por pelear.
Al término del partido era lógico y evidente el malestar por la caída, fundamentalmente porque no se había jugado bien más allá de que un tiro en el palo podría haber puesto a Barracas arriba en el marcador, o al menos el local no habría anotado si en la jugada del gol la pelota no hubiese rebotado en la espalda de un defensor en el momento que Espíndola la rechazó de cabeza. Lo cierto es que fue una fecha para olvidar, más aún si se tiene en cuenta que Espíndola y López fueron expulsados y serán bajas en las próximas fechas.
Momentos previos a nuestro regreso a Bolívar, recogimos estas opiniones en zona de vestuarios.
Jorge Franzioni - DT de Lamadrid
¿Contento por la victoria?
- Y...hace «un montón» que no ganábamos. Me parece que sufrimos demasiado; tendríamos que haberlo definido antes al partido, pero lo importante es que sumamos y se cristalizó el debut de dos chicos, lo cual es muy importante para nosotros.
¿Dónde encuentra las justificaciones de este triunfo?
- Manejamos el partido. No conté menos de seis o siete situaciones claras de gol para Lamadrid. Ellos nos llegaron con algunos pelotazos y la pegada de Netto, pero no fueron profundos. Tuvimos un orden como para recuperar la pelota y salir rápido de contra pero nos faltó definición, así que deberemos seguir hablando y trabajando sobre eso porque nos cuesta mucho asegurar los resultados.
Al observar que la cancha se embarró en su totalidad, ¿se asustó o le gustó?
- Sinceramente, yo no quería jugar el partido porque en estos choques, en una cancha tan mala, influye sólo la suerte. Es algo así como tirar la moneda. Lamentablemente la cancha se nos rompió y es una pena porque nos cuesta un trabajo enorme mantenerla; acá trabajamos todos a voluntad, durante la semana, por eso dije que no quería que se jugara. Por suerte nos queda un solo partido por jugar como local, pero el campo quedó hecho un picadero.
¿Qué habló en el entretiempo, con el resultado a su favor y con 45 minutos por jugarse en un terreno en esas condiciones?
- La idea era recuperar la pelota, salir rápido de contra con (Víctor) More y aprovechar la velocidad de Lescano y Gardarián; pero en ningún momento hablé de meternos atrás. Había que achicar un poco los rebotes, ya que me parecía que Rossi (volante central) estaba un poco alejado de More (enganche), y cuando ganamos la pelota en ese sector tuvimos tres o cuatro situaciones que no se dieron. Me hubiese gustado que alguno de los dos chicos (delanteros) hiciera un gol; tuvieron las chances para convertir, no las aprovecharon, pero hay que esperarlos porque este fue su primer partido en Primera.
¿Cómo mantiene incentivado al grupo en esta parte del campeonato, cuando no se pelea por nada importante?
- Nosotros siempre peleamos por algo importante. Yo siempre motivo a mis jugadores con la idea de salir algún día de Lamadrid y estar en una categoría superior. Les digo que no pierdan el tiempo; lo peor que puede hacer un jugador de fútbol es justamente eso. El tiempo y la plata que se pierde en el fútbol no se recuperan nunca.
El presidente tuvo un muy buen gesto: nos prometió un premio importante por sacar los doce puntos que faltaban antes de esta fecha, y hoy dimos un pequeño paso, así que vaya juntando la plata.
Este fue un año de muchos cambios para Lamadrid ya que renovó su plantel en pleno campeonato y usted estuvo siempre «en el medio», intentando sacar adelante al equipo en esa situación complicada...
- Yo soy uno de los pocos técnicos del fútbol argentino que hace tantos años dirige en un mismo club: ya hace tres años que estoy en Lamadrid. Debo reconocer el apoyo del presidente por eso. Los cambios se produjeron por un desgaste que hubo entre los jugadores y yo, después de dos años de trabajo. No fue un problema futbolístico ni de conducta; fue porque los jugadores no entendieron ciertos mensajes que intenté darles. Por esa razón hablé de frente con ellos y les dije lo que realmente sentía y me pasaba. Ellos no me devolvían lo que yo pretendía y cuando eso me pasa, o me voy yo o se va el jugador. Ellos entendieron, me dieron la razón, así que tuvieron que dar el paso al costado por lo menos hasta la finalización del campeonato. Luego volveremos a hablar con ellos.
¿Supone que habrá nuevas incorporaciones una vez que termine este torneo?
- Esos jugadores siguen estando en la planilla de Lamadrid, pero depende de la charla que tenga con ellos. Si me demuestran que tienen las mismas ganas de volver y de jugar que mostraron antes, gracias a las cuales hicimos dos campañas buenísimas de 58 y 53 puntos, no tendré ningún problema en que vuelvan porque los quiero y los aprecio como personas. A veces los jugadores cometen errores que después lamentan.
Norberto Figueroa
- No jugamos bien; pero la cancha tampoco estaba como para hacerlo porque se embarró y nos resbalábamos mucho. En el primer tiempo Barracas hizo un buen partido hasta el gol de ellos; pero después Lamadrid tuvo las opciones más claras.
De contragolpe pudieron hacer más de un gol...
- Sí, se perdieron varios mano a mano. En ese momento merecieron la ventaja. Nosotros, primero con diez hombres y después con nueve, fuimos hacia adelante como pudimos, dejamos todo dentro de la cancha e intentamos conseguir el empate por todos los medios. Lamentablemente no se nos dio.
¿A qué se debe este bajón después de una campaña bastante aceptable?
- No sé cómo explicarlo. Es una mala racha; veníamos bien hasta ahora y estas dos derrotas nos hacen quedar algo retasados. La forma de salir de esta situación es trabajando y dándole con todo para volver a la senda de la victoria.
Debemos seguir sumando como sea para no volver a mirar la tabla de los promedios. Con el equipo que tenemos, estamos en condiciones de mirar hacia arriba; pero en este momento, al no conseguir victorias, uno empieza a preocuparse y mirar hacia abajo. De todas maneras estamos tranquilos.
¿Por qué ingresás en los últimos minutos? ¿no estás en condiciones de jugar todo el partido?
- Sí, estoy para jugar los noventa. Es una decisión del técnico y hay que aceptarla; en este momento él cree que hay otros jugadores que pueden darle otras cosas al equipo, entonces lo para de esta manera.
¿Por dónde hay que buscar las motivaciones necesarias como para salir rápido de este mal momento?
- El sólo hecho de salir a la cancha ya es un motivo más que suficiente para jugar con ganas porque hay una cantidad importante de jugadores con intenciones de estar en nuestro lugar, en este plantel. Hay que motivarse de esa manera; hay que salir a ganar en cada partido. El jueves, en Bolívar, habrá que salir a buscar los tres puntos como sea, para terminar lo más arriba posible en este campeonato. De los últimos nueve puntos que quedan en juego, hay que sacar seis o siete para quedar tranquilos.
Sebastián Mesquida