Drean Bolívar venció a Gigantes del Sur por 3 -1 con parciales de 21-25, 25-16, 25-22 y 25-21 y ganó el primer partido de las semifinales de la Liga Argentina . Esta noche nuevamente las águilas y los neuquinos se enfrentarán desde las 21.30 en el República de Venezuela.
No la pasó bien el local en la primera etapa. Presentó algunas dudas en la recepción y no pudo contener a Hernández, muy afilado en el inicio. Gigantes se apoyó en su opuesto y se puso al frente en los tiempos muertos con una diferencia a favor que alcanzó las 6 unidades. García y Wallace se repartieron el goleo celeste y, a pesar de los esfuerzos del equipo de Grossi (mantuvo la presión desde las contras de Gorosito y los centrales) se acercó al 18-20 mostrando una clara mejoría en la rotación. Si bien Gigantes es el equipo que menos puntos por error entrega, tres faltas consecutivas desde el saque le dieron al campeón una chance de empatar. Oportunidad que no aprovechó y que quedó trunca cuando Gorosito (8 tantos en el set) marcó el 21-25.
En el segundo chico se revirtieron los roles. El equipo que lleva la fórmula Weber al cuadrado (en el banco y en la camiseta) dominó las acciones con la superioridad que había mostrado sólo en algunos pasajes del período inicial. William hizo las delicias de la noche, con pases milimétricos y no por eso menos vistosos (incluidos los que realizó con rodillas al suelo). Hernández batalló en soledad ante sus ex compañeros mientras Bolívar se vengaba de la bronca del 0-1. Wallace fue un gran responsable, también, del 18-10 y estuvo bien acompañado por Arroyo y Badá. Gorosito se enchufó recién en el final y volvió a cerrar el capítulo, aunque esta vez, con el resultado adverso: 25-16.
Bolívar ya estaba entonado y se lanzó al tercer set con mucha convicción. Fue una etapa en la que William buscó con insistencia a sus centrales y los priorizó sobre su salida predilecta: Wallace. Un remate del armador puso el 8-6 y más tarde, un "cañonazo" de Spajic, el 16-13. Gigantes no se conmovió y siguió peleando, con un muy bajo margen de error, aunque con menos acierto ofensivo que antes. La rotación de Bolívar fue implacable promediando el chico y esto le permitió seguir al frente en el marcador. Sin embargo, algunos fallos de la jueza René pusieron nerviosos a varios jugadores. Wallace, por caso, recibió una tarjeta amarilla por una protesta en el 20-19. A partir de entonces, los celestes se calmaron y se dedicaron a sumar con Spajic y finalmente, con García, que bloqueó a Hernández y estableció el 25-22.
En el último set Gigantes sorprendió a todos con un 6-8 justificado por el aprovechamiento de las pelotas de rotación. A la vuelta del tiempo técnico, Weber reacomodó las fichas y sus muchachos ajustaron el pase gracias al aporte de los siempre vigentes Badá y Meana. Los atacantes, agradecidos, les quedó todo servido para definir. Fue entonces que Bolívar se puso 16-13 y 21-16. Soto protestó y por su reclamo recibió una amarilla –la segunda del partido- alejando a los suyos cada vez más del tie break. Wallace fue clave para el cierre del match, convirtiéndose en el goleador con 24 puntos. Sánchez, que fue campeón con las Aguilas en 2004, marró un saque y así llegó el 25-21 definitivo con el que el campeón (tras una hora y media) se adelantó en la serie por 1 a 0.
Fuente: prensa Bolívar.